martes, 23 de agosto de 2011
Esta noche escondes algo
Ensucias ese cuerpo de sirena con pérfidos ruegos,
deseos varoniles, estrellas caídas.
Vendrás a mí, apestando a sudor,
oliendo a hierbas muertas,
trasnochada de sexo y solo sexo.
Es verdad, yo no puedo darte mi llanto,
no puedo aferrarme a ti, en esa playa.
Estoy lejos de ser complaciente,
ser tu verdugo, ser tu cuchillo.
Ese revólver, no lo usarás conmigo,
no te exitarás con su filo,
ni seré tu salbador si deseas dispararte.
Ya lo haces con cada mentira.
Sé que no estuviste en París.
Sé que mientes por piedad.
Ensucias ese cuerpo de sirena con sus labios.
¡Mátame!
Si vuelves a recoger mi deseo, sé que me engañaste.
Escondes algo esta noche.
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