Desata la creciente angustia
en fondos de sed universal.
a los despiadados y lúgubres
muchachos de mi existencia.
Dicen ser pobres en jengibre,
inexplicables halcones
que violan las palabras y agreden la memoria.
Mi fervor ante lo pulido
acaba de ser encerrado
ante inservibles hombres de fe.
¿Quién arremete fiero a la nostalgia?
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